En una sala con sillas dispuestas en círculo, once adultos mayores se ríen, improvisan, se equivocan, se aplauden. No hay escenografía ni vestuario. Solo hay tiempo. Tiempo ganado, no perdido. Tiempo para jugar. Para imaginar. Para volver a mirar-nos.

El taller de teatro para personas mayores nació este año como propuesta de la Secretaría de Extensión Universitaria, con el objetivo claro de construir un espacio pensado exclusivamente para quienes ya han transitado muchas décadas, pero siguen teniendo algo para decir. Una iniciativa largamente deseada por la universidad, que finalmente se volvió posible gracias a la gestión conjunta y a la disponibilidad de un espacio físico y humano para hacerlo realidad.

“Siempre estuvo el deseo de enlazar a los adultos mayores con la cultura —cuenta el profesor Guillermo Rocha, coordinador del taller—. Esta vez se dieron todas las condiciones. Y muchos de los que hoy vienen, lo estaban esperando hace tiempo. En otros lugares no encontraban ese espacio”.
Contra todo pronóstico, llegaron más de los que esperaban. “Pensé que iban a venir tres o cuatro… hoy son doce, y sumando. Lo más lindo es que todos vienen con muchas ganas de actuar. El teatro es cuerpo, sí, pero sobre todo es presencia, es escucha, es vínculo”, relata mientras una alumna convierte un yerbero en una bola de cristal para consultarle el futuro.
En este taller, el teatro no es una meta ni un espectáculo. Es una excusa para salir de la rutina, para ejercitar la mente, el cuerpo, la memoria y sobre todo, la alegría. “Es una forma de encontrar esa chispa de juventud que a veces se va apagando —dice el profesor—. Muchas veces no tienen dónde expresarse, reírse, compartir. Y este lugar es para eso”.



Hay ejercicios de improvisación, de juego, de mirada. Uno, particularmente simple, pero profundo, quedó grabado: mirar al otro a los ojos durante 30 segundos. Casi nadie pudo sostener la mirada sin incomodidad. Pero en ese gesto mínimo, se dijo todo. Volver a mirar. Volver a estar.
Este taller no es solo una propuesta cultural. Es un espacio cuidadosamente diseñado para los adultos mayores. Para que puedan imaginar, reír, decir, equivocarse y crear sin presión. Para que se sientan reconocidas, no por lo que hicieron en el pasado, sino por lo que aún pueden hacer hoy.
Porque a cualquier edad, actuar es también una forma de decir: “Estoy acá”.
Y en este espacio, cada jueves, lo están.



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Nuestro taller de teatro para adultos mayores se lleva a cabo los jueves a las 17:00. Contáctanos para más información.
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